lunes, 1 de mayo de 2017

EL HOMBRE SOCIAL (2)

Para entender la Política como ciencia y arte de gobernar respondamos la pregunta “¿Es lícito dar tributos al César, o no”? (Mateo 22: 17). Todos ya conocemos la respuesta de Cristo: “Dad, pues, a César lo que es de César; y a Dios lo que es de Dios” (22: 21). Nadie puede permanecer ignorante de que sus impuestos mantienen el Estado. Promover no participar en política es no apoyar al Estado. “¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella, porque es servidor de Dios para tu bien. Pues si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo” (Romanos 13: 3, 4).

Luego, y después de entender y asimilar nuestra responsabilidad para con el sostenimiento y estabilidad del Estado Nacional (Ministerios, Gobernaciones, Alcaldías, Institutos Autónomos, Empresas Básicas, Misiones y Grandes Misiones, etc.) surge la pregunta necesaria: ¿Cuál es la mejor manera de participar en política sin comprometerse con alianzas oscuras y corruptas del individuo politiquero? (el que se aprovecha de cargos públicos para su propio beneficio).

“Dar a César lo que es de César” es cumplir con nuestros Deberes. Participar de forma protagónica de la perfección de la democracia. Es decir, amar a la Patria, además de pagar los impuestos.

Pero ¿Conoce usted sus Deberes para con la Patria? Si usted no conoce sus Deberes jamás comprenderá ni podrá aceptar su Responsabilidad Social, mucho menos el Socialismo. Y esto es terrible, pues el reflejo del amor cristiano es el amor filial (El amor se ha definido en 3 niveles: El Agapé, el Eros y el Filhia). Usted dirá que ama a Dios (amor Agapé). Que ama a su esposa (amor Eros). Pero si no existe ese amor filial en su corazón nunca ha sido verdadero cristiano (Ha presumido ser cristiano. Se ha engañado usted mismo y engañado a muchos. Lo peor es que usted sea un líder o pastor de una iglesia). (Saber más: http://filosofia.laguia2000.com/los-valores/el-amor)

El amor filial es el amor al prójimo. Es la obligación que establece el segundo gran mandamiento de la Ley de Dios. Es terrible por cuanto la iglesia es la familia nuestra y a ella acudimos en busca de ayuda y usted como su pastor lo impide: “Y CONSIDERÉMONOS UNOS A OTROS PARA ESTIMULARNOS AL AMOR Y A LAS BUENAS OBRAS; NO DEJANDO DE CONGREGARNOS, COMO ALGUNOS TIENEN POR COSTUMBRE, SINO EXHORTÁNDONOS; Y TANTO MÁS, CUANDO VEIS QUE AQUEL DÍA SE ACERCA” (Hebreos 10: 24, 25). Y esto trae más angustia cuando AHORA en Venezuela se sufre escasez, acaparamiento y especulación con los alimentos a causa, no de “siete años de sequía” o que no llueve, sino de una guerra económica promovida desde la oposición política fascista y terrorista para derrocar al Presidente Maduro.


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