Aunque la Biblia enseña la caridad como expresión viva del amor al prójimo, observamos en ella cierta evolución en la práctica de atender las necesidades de la gente pobre.
Antes de avanzar en el estudio de la ayuda mutua bíblica es imprescindible saber:
- "Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino solo mi Padre" (San Mateo 24: 36).
- "Con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu ni por palabra ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca. ¡Nadie os engañe de ninguna manera!, pues no vendrá sin que antes venga la apostasía y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto, que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios." ¿No os acordáis de que cuando yo estaba todavía con vosotros os decía esto? Y ahora vosotros sabéis lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste. Ya está en acción el misterio de la iniquidad; solo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. Y entonces se manifestará aquel impío, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca y destruirá con el resplandor de su venida. El advenimiento de este impío, que es obra de Satanás, irá acompañado de hechos poderosos, señales y falsos milagros, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean en la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia" (2 TES. 2: 1-12).
"En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: “Más bienaventurado es dar que recibir” (Hechos 18: 3; 20: 35).
Sí, hermano, hermana, la iglesia de Pablo tenía un excelente programa de celebración y alabanzas. No podían celebrar un culto a Dios en silencio. Pero la iglesia de Pablo no era una de esas iglesias a las cuales San Juan no veía con buenos ojos, pues su evangelio estaba demasiado lejos del amor: "Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad" (1 San Juan 3: 18).
Esto decía Pablo acerca de la verdadera iglesia: "Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre.Y de hacer el bien y de la ayuda mutua no os olvidéis, porque de tales sacrificios se agrada Dios" (Hebreos 13: 15, 16).
¿Qué es la ayuda mutua?
"Ayuda mutua es algo que favorece a la consecución de un propósito. Puede provenir de nosotros mismos (ayuda mutua), de objetos externos (por ejemplo. un bastón o un audífono), o de otros individuos (perro lazarillo, juntas de beneficencia). Cuando la ayuda es mutua, se produce un feed back entre quien recibe la ayuda y quien la da, intercambiándose continuamente los roles en una ccoperación recíproca, cooperativa y solidaria"
Fuente: http://deconceptos.com/ciencias-sociales/ayuda-mutua
La ayuda mutua es un Valor del cooperativismo
"Valores Cooperativistas
"El Cooperativismo como propuesta que busca el bien común de un grupo de personas que se asocian y se organizan en una empresa para el alcance de un objetivo, se orienta por los siguientes valores:
• Ayuda Mutua: El grupo que asume una cooperativa mantiene una interrelación de apoyo, de trabajo individual en función de la meta común.
• Responsabilidad: Todas las personas que conforman un grupo cooperativo están pendientes de cumplir siempre el trabajo que les corresponde. Nunca se permite que el logro del equipo se pare por haber pospuesto alguna tarea.
• Democracia: La máxima autoridad dentro de un grupo cooperativo es la reunión en Asamblea de todos sus integrantes. Las decisiones se toman entre todos.
• Igualdad: Todos los miembros de un grupo cooperativo tienen los mismos derechos y deberes. La asignación de cargos directivos tiene un fin cooperativo pero no existen privilegios especiales.
• Equidad: Los cooperativistas se comportan siempre de manera justa y equitativa, entendiendo que el reconocimiento del trabajo aportado por cada asociado es la base del buen funcionamiento de una empresa cooperativa.
• Solidaridad: El cooperativista siempre está dispuesto a dar apoyo a otras personas. Jamás es indiferente a la injusticia ni, al atropello de la dignidad humana
Fuente: http://blasapisguncuevas.blogcindario.com/2008/07/00642-el-cooperativismo-historia-valores-y-principios.html
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